Ir al contenido principal

Metafísica, represión y fantástica


Desde Sócrates hasta Heidegger, la metafísica se ha considerado como la auténtica filosofía. Esto es, el cuestionamiento de lo que está más allá de la “physis” o naturaleza. Lo inaprehensible. Lo último. O lo primero. Lo finito y lo infinito. Lo eterno y lo perecedero.

Al no considerar la “physis” como un todo que encierra dentro de sí mismo infinitud de respuestas a la infinitud de preguntas que le hace a la ciencia, hay un desborde de ansiedad en el alma humana. Es un desborde de milagro. Esta planta, esta flor, este mar, estas estrellas, esta vida en la que estamos en un instante, que sin dejar de ser instante, toca lo eterno; en fin, el Universo entero deja de ser milagro; y se busca, en desborde, aún otro milagro. Que esté más allá del sol, de la tierra, la molécula, el átomo. Se despreocupa el humano de lo que tiene y encierra, en sí, y busca el “más allá”, sin darse cuenta que hasta el “más allá” lo contiene el más acá.

Así la metafísica, como preocupación filosófica fundamental, surge como consecuencia de un estado anímico de ansiedad, de angustia, por carencia de amor, carencia que tiene como madre la represión.

Vendría, entonces, a ser la metafísica un arte imaginativo, un escape a la realidad —desde el punto de vista de la ciencia psicoanalítica—, que se emparentaría profundamente con un género literario de todos los tiempos y de todos los hombres: la metafísica, al decir de Borges.

Porque la fantástica tiene como característica particular, lo sobrenatural; aquello que va más allá de la explicación racional, aquello que evade la respuesta lógica y busca la respuesta irracional, ilógica, que quebranta todas las leyes de la “physis”.

Y claro, la fantástica también es hija de la represión. La madre de la metafísica y de la fantástica sería, pues, la represión; y los frutos o hijos de ambas, los fantasmas, seres de un más allá de ultratumba que atormentan o calman al “super-yo” implacable, que exige del humano un rechazo rotundo a su animalidad.
Resultado de imagen para metafisica
Sin embargo, estos seres del más allá están íntimamente vinculados con el más acá, símbolos o alegorías de un recóndito erotismo, de una recóndita animalidad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Concepto del ser

Este enfoque del ser es la base de una metafísica ( dialéctica ) del ser. El concepto opuesto a ser, es aquí la nada, ya que nada puede estar fuera del ser. La filosofía tardía de Tomás de Aquino nos brinda un ejemplo de esta comprensión de «ser» (Summa theologica) Concepto unívoco de ser Según este enfoque, «ser» es la característica más general de diferentes cosas (llamadas entes o entidades), aquello que sigue siendo igual a todos los entes, después de que se han eliminado todas las características individuales a los entes particulares, esto es: el hecho de que «sean», esto es, el hecho de que a todas ellas les corresponda «ser» (cfr. diferencia ontológica). Este concepto de «ser» es la base de la «metafísica de las esencias». Lo opuesto al «ser» viene a ser en este caso la «esencia», a la cual simplemente se le agrega la existencia. En cierto sentido no se diferencia ya mucho del concepto de la nada. Un ejemplo de ello lo dan ciertos textos de la filosofía temprana de Tomá...